5%, no 30%
Las apps grandes se llevan hasta 30% de cada pedido. Aquí es 5% de la comida: un pedido de $200 te deja $190. El envío es del repartidor y no cuenta.
Tu fonda o tu moto, con pedidos que te llegan al teléfono. El repartidor te paga la comida en efectivo cuando pasa por ella. La cuota es el 5% de lo que vendiste en la semana —o $5 por entrega si repartes—.
Es lo que de verdad importa, y por eso va primero. En Esquinapp el dinero del pedido llega a tu mano en efectivo, el mismo día. La cuota se paga después, cada semana.
Las apps grandes se llevan hasta 30% de cada pedido. Aquí es 5% de la comida: un pedido de $200 te deja $190. El envío es del repartidor y no cuenta.
No hay depósitos a 15 días ni retenciones. El repartidor te paga la comida en efectivo cuando pasa por ella, y ese dinero ya está en tu caja.
La cuota es un porcentaje de lo que entregaste: la semana que vendes poco, pagas poco. Y en la app ves cada semana cuánto es y si ya está pagada.
Del 5% del negocio y de $5 por entrega del repartidor, y de nada más. Es poco a propósito: aquí un pedido son $80, no $800.
Esquinapp Socios reconoce tu cuenta al entrar y te enseña lo que te toca: la cocina, el mostrador, el volante o la moto.
Fondas, taquerías, mariscos, pizzas, panaderías, cafeterías y neverías.
Abarrotes, cremería, frutería, farmacia, papelería, cosméticos, ropa, ferretería. Por ahora Esquinapp arranca solo con comida.
Los sitios organizados de la localidad, con sus mismos coches y sus mismas reglas. Por ahora Esquinapp arranca solo con comida.
En moto, sobre todo. Tomas lo que quieras de la lista, y para darte de alta subes una foto de tu moto.
¿Cómo se usa cada una? La guía lo explica pantalla por pantalla: negocios, taxistas y repartidores.
Se usa entre el comal y la caja, con el teléfono en una mano. Botones grandes, letra grande y siempre una sola cosa por hacer.
Nadie va a subir las cuatrocientas cosas que vende una tienda de abarrotes. Por eso el cliente te escribe su lista y tú le pones precio a lo que sí tienes, igual que cuando llega por teléfono.
La pollería que tiene dos repartidores en moto no necesita que sus pedidos se los lleve un desconocido. Vincúlalos a tu negocio y todo lo tuyo les llega nada más a ellos.
No hay asignación automática ni penalización por rechazar. Hay una bolsa con lo que está listo en tu localidad —pedidos de negocios y mandados— y tú tomas el que te quede de paso.
Te lo devuelven al entregar, más tus $45.
La misma cuota para todos y todo incluido. No hay una versión "pro" que te falte.
Precios, fotos, inventario que se descuenta solo, tallas y colores, aviso cuando algo se está acabando y secciones que ordenas tú.
Te suena cuando entra un pedido, cuando te eligen para un viaje o cuando hay algo por repartir. En canales separados, para silenciar solo lo que no te sirve.
Cuántos pedidos, cuántos entregaste, cuánto vendiste y qué tienes pendiente. Al abrir la app, sin buscar nada.
Marcas a qué hora abres cada día y cierras con un interruptor cuando se termine la comida. Los clientes te ven cerrado y no te piden.
Cada cliente califica su pedido. Los mejor calificados salen arriba en la pantalla de inicio, y ese lugar se gana atendiendo bien.
Las fotos las tomas con la cámara y se suben ahí mismo. No necesitas computadora, ni que venga alguien a instalarte nada.
Por cada pedido entregado: el negocio de comida paga el 5% de lo que vendió —el envío no cuenta— y el repartidor $5. Se suma por semana, de lunes a domingo, y se paga en persona. En la app ves cada semana cuánto es y si ya está pagada.
La cuota sale solo de los pedidos que sí se entregaron. Un pedido cancelado no cuenta.
Si no te sirve, apagas tu negocio, sin más. No hay contrato de permanencia.
Te das de alta tú desde el teléfono, y si tienes dudas con tu menú o tu catálogo, te ayudamos.
Abre Esquinapp Socios, toca "Dar de alta mi negocio" y elige qué haces: vender comida o repartir. Tu nombre, tu teléfono y los datos de tu oficio; si repartes, también una foto de tu moto.
Revisamos tu alta, te marcamos al mismo número para confirmar los datos y te explicamos cómo se pagan las cuotas cada semana.
Aprobada tu alta, enciendes el interruptor y los clientes de tu localidad te ven. El primer pedido suele caer el mismo día.
Toma unos minutos desde el teléfono. ¿Prefieres preguntar antes? Escríbenos y te contestamos. Sin compromiso.
¿Primera vez? Mira la guía de alta, paso a paso · contacto@esquinapp.com
El 5% de la comida, y nada del envío. Un pedido de $200 de comida te deja $190. El dinero no pasa por nosotros: el repartidor te paga en efectivo y la cuota la pagas cada semana.
No. Todo se hace desde el teléfono, incluidas las fotos. Necesitas datos o wifi para recibir los pedidos, igual que para usar WhatsApp.
Sí. El alta la haces tú en unos minutos, y la guía de uso te lleva pantalla por pantalla. Si tienes dudas, en la llamada de revisión te ayudamos con tu carta o tu catálogo. La app está hecha con letra grande y un solo botón por paso justamente por eso.
No. Puedes recibir listas escritas sin subir nada: el cliente escribe lo que necesita y tú le pones precio. Muchas tiendas suben solo lo que más venden y dejan la lista para todo lo demás.
Los repartidores de tu localidad, que también son socios. Al confirmar un pedido dices en cuántos minutos sale, y diez minutos antes les aparece en su lista; el primero que lo toma lo recoge y te lo paga en efectivo. Si prefieres entregar tú, también se puede: marcas el pedido como entregado desde la app.
Cuando quieras. Un interruptor te pone cerrado y los clientes dejan de verte al instante. Sirve para cuando se acabó la comida, para el día de descanso o para una hora complicada.
Te la recordamos. Si se acumula, tu cuenta puede quedar inactiva y dejas de aparecerle a los clientes, pero no desaparece: tu catálogo, tus fotos y tu historial siguen ahí para cuando te pongas al corriente.