Comida
Las fondas, taquerías y cocinas de tu localidad, con su carta y su precio real.
- Menús con foto y precio
- Tiempo de preparación a la vista
- Notas: "sin cebolla, por favor"
Comida de las fondas de tu localidad, el mandado de la tiendita, un paquete que hay que llevar y el taxi del sitio de siempre. Todo desde una app, todo en efectivo, todo con gente que ya conoces.
Envíos desde $30 · mandados desde $40
No hay que buscar en veinte categorías. Son cuatro cosas, las que se piden todos los días. Esquinapp arranca con comida; las otras tres llegan pronto.
Las fondas, taquerías y cocinas de tu localidad, con su carta y su precio real.
Abarrotes, cremería, frutería, farmacia, papelería, ropa. Con catálogo o con lista.
Lo que no está en ninguna tienda de la app: que compren, recojan o lleven algo.
Los del sitio de siempre. Ves quién está libre y eliges tú, no un algoritmo.
Si sabes mandar un mensaje, sabes usar Esquinapp. No hay que registrar tarjetas ni entender nada nuevo.
La app reconoce tu localidad sola. Si no hay señal, la eliges de una lista y listo — nunca te manda a la localidad de al lado.
Del menú, escribiendo tu lista o encargando un mandado. Marcas tu dirección en el mapa una vez y queda guardada para la próxima.
En efectivo, en la puerta de tu casa. Le dices con cuánto vas a pagar y te llevan el cambio contado.
¿Quieres verlo con calma, pantalla por pantalla? Lee la guía de uso.
Ninguna tienda pequeña tiene su inventario completo en una app, y nunca lo va a tener. Por eso en Esquinapp puedes pedir sin catálogo: escribes lo que necesitas, el tendero revisa, marca lo que sí tiene y te manda el total.
Él revisa, marca lo que sí tiene y te manda el total.
No todo lo que necesitas está en una tienda de la app. Un mandado es exactamente lo que le pedirías por teléfono a un conocido, pero con alguien que sí va a ir, y sabiendo desde antes cuánto te va a cobrar.
Antes de mandarlo te decimos cuánto cobra el repartidor.
En una localidad pequeña la gente se conoce, y a nadie le da igual quién lo lleva. Esquinapp no te asigna un coche: te enseña quién del sitio está libre, con su nombre, su carro y su calificación, y tú escoges.
Desde que mandas el pedido hasta que toca la puerta, la app te va diciendo en qué paso está y quién te lo lleva. Y cuando llega, pagas en efectivo lo que decía la pantalla, sin cargos extra.
Además de los cuatro botones, estos son los detalles que hacen que pedir en tu localidad sea igual de fácil que en la ciudad, o más.
Entra sin cuenta y ve qué negocios hay en tu localidad, sus menús y sus precios.
Escribe "tacos", "farmacia" o "pastel" y te dice quién lo tiene, en todos los negocios a la vez.
Arriba salen los que te pueden atender en este momento, y los mejor calificados.
En los negocios que lo permiten, recoges tu pedido en el mostrador y no pagas envío.
En la tiendita escribes lo que necesitas y el tendero te manda el precio. Tú decides si lo aceptas.
Para la cocina, para la tienda o para el repartidor: "sin cebolla", "portón verde".
Marcas tu puerta con un pin y le agregas referencias. Nada de dictar direcciones.
Envío, mandado o taxi: el número está en pantalla antes de que confirmes, y no cambia.
Dices con qué billete vas a pagar y te llevan el cambio justo.
Aceptado, preparando, en camino, entregado. Y el teléfono de tu repartidor a un toque.
Calificas cada pedido y cada viaje. Así tus vecinos saben a quién pedirle.
Mientras el repartidor no haya recogido tu pedido, o mientras no te hayas subido al taxi.
Si la ruta no carga, la app estima la distancia y te avisa, en vez de quedarse trabada.
Sin correo ni tarjeta. Si olvidas tu contraseña, la recuperas con un código por SMS.
Sin descargar nada: entra a app.esquinapp.com desde tu teléfono.
Y cuando llegan, traen las reglas de la ciudad: tarjeta, catálogos cerrados y una comisión que el negocio de la esquina no puede pagar.
| Apps de ciudad | Esquinapp | |
|---|---|---|
| Dónde operan | Ciudades y zonas metropolitanas | Localidades pequeñas y comunidades alejadas |
| Cómo se paga | Tarjeta o saldo dentro de la app | Efectivo, al recibir, con tu cambio contado |
| Qué puedes pedir | Solo lo que esté cargado en un catálogo | El catálogo, tu lista escrita o un mandado |
| Quién te lleva | El que decida el algoritmo | El taxista que tú escoges de tu sitio |
| Qué le cuesta al negocio | Hasta 30% de cada venta | 5% de la comida, sin contar el envío |
Si el mapa o la ruta no responden, la app no se traba: estima y te avisa que el dato es aproximado.
Nunca. No hay cobros dentro de la app, así que no hay nada que guardar ni nada que se pueda cobrar de más.
Los negocios, los taxistas y los repartidores son de tu localidad. Muchos ya los conoces por su nombre.
El envío se cobra por lo lejos que estés del negocio, medido por carretera —el camino que de verdad recorre el repartidor, no la línea recta en el mapa—. Se lo pagas a él, en efectivo, junto con lo que pediste. La app no se queda con nada.
| Distancia | Envío de un pedido | Mandado que hay que comprar |
|---|---|---|
| Hasta 2 km | $30 | $40 |
| Hasta 3 km | $35 | $45 |
| Hasta 4 km | $40 | $50 |
| Hasta 5 km | $45 | $55 |
| Hasta 6 km | $50 | $60 |
| Más de 6 km | Todavía no hay cobertura. Te lo decimos antes de que armes tu pedido. | |
En una localidad partida por una barranca, dos casas a 800 metros están a cuatro kilómetros de camino. El que recorre esa diferencia es el repartidor.
El que reparte con sus propios repartidores puede fijar su precio de envío. Lo ves en su tarjeta antes de pedir.
En cuanto marcas tu casa en el mapa, la app te dice el envío exacto. Si quedas fuera de cobertura, también te lo dice ahí mismo.
Una guía con todo lo que hay en la app, qué necesitas para empezar y qué tocar en cada pantalla. Elige la tuya.
Crear tu cuenta, pedir comida, mandar tu lista a la tiendita, encargar un mandado y pedir un taxi.
Ver la guía de clientesDarte de alta, subir tu catálogo, recibir pedidos y ponerle precio a las listas.
Ver la guía de negociosDarte de alta, entrar en turno, tomar viajes y encargos, y cómo se cobra.
Ver la guía de sociosNada. Descargar la app y pedir no te cuesta nada. Lo único que pagas es lo que pediste y el envío, que te decimos antes de confirmar y le pagas directo al repartidor.
Desde $30 si el negocio te queda a dos kilómetros o menos, y sube $5 por cada kilómetro más hasta los seis, que es donde termina la cobertura. Un mandado en el que además hay que comprarte algo cuesta $10 más, porque el repartidor pone su dinero y hace la cola. La distancia se mide por carretera y la ves antes de confirmar: aquí está la tabla completa.
No, y es a propósito. Todo se paga en efectivo al recibir. En muchas localidades la gente no tiene tarjeta, y meter cobros dentro de la app solo agrega un problema donde no lo había.
El tendero marca lo que no tiene antes de surtir y eso sale del total: no se te cobra. Si el pedido cambia mucho, tú decides si lo aceptas o lo cancelas sin costo.
Cada localidad tiene su radio de cobertura y todo pasa dentro de él: el negocio, el repartidor y tu domicilio. Si tu dirección queda fuera, la app te lo dice antes de que mandes el pedido, no después.
Necesitas señal para mandar el pedido y para ver en qué va. La app está hecha para aguantar conexiones malas: si algo no responde, te lo dice claro y te deja continuar en vez de quedarse cargando.
Escríbenos. Abrimos localidad por localidad, y para hacerlo necesitamos negocios, taxis y repartidores de ahí. Si conoces a alguien que quiera entrar, compártele la página para socios.
Solo tu nombre y tu teléfono. Ni tarjeta, ni correo, ni papeles.
¿Tienes una tienda, manejas un taxi o repartes? Esta es tu página.